¿Necesita tratamiento?

La fibrilación arterial (atrial fibrillation, AFib) por lo general no desaparece. Sin embargo, no todas las personas que tienen AFib necesitan tratamiento (al menos, no de inmediato) y no todos los tratamientos para la AFib son adecuados para todos los pacientes. Es por eso que es tan importante hablar sobre la AFib con el médico y enfermero, y decidir juntos qué es lo mejor para USTED. Esto se llama toma de decisiones compartida. El equipo de asistencia médica que lo atiende puede explicarle las diferentes opciones de tratamiento. Se le debe dar la oportunidad de compartir lo que es importante para usted. Usted, el médico y el enfermero, pueden elaborar juntos un plan.

Los tratamientos para la AFib incluyen medicamentos, cirugía y otros procedimientos no quirúrgicos. Su tratamiento dependerá de varios factores, que incluyen:

  • Sus factores de riesgo de ataque cerebrovascular (¿conoce sus factores de riesgo?)
  • Su capacidad para tolerar tratamientos específicos (por ejemplo, los efectos secundarios de un medicamento o los procedimientos quirúrgicos)
  • La posibilidad de interacciones entre fármacos en función de los otros medicamentos que usted pueda usar
  • Su salud en general
  • Si tiene (o sufre riesgo de tener) enfermedad cardíaca
     

¿Cuáles son los objetivos del tratamiento?

Las dos prioridades más importantes de un tratamiento para la AFib son:

  1. reducir el riesgo de tener un ataque cerebrovascular evitando la formación de coágulos de sangre
  2. administrar tratamiento para cualquier afección subyacente que pueda causar la AFib

Según los síntomas que usted presente, la gravedad y la forma en que la AFib afecte su calidad de vida, el equipo de asistencia médica que lo atiende también puede recomendarle tratamientos para controlar la frecuencia cardíaca o restablecer el ritmo cardíaco regular.

Evaluación de riesgos

Las tablas como la que se incluye a continuación, donde se muestra el riesgo anual de ataque cerebrovascular de un paciente con riesgo hipotético de AFib, lo ayudan a evaluar los beneficios y los daños de los tratamientos potenciales (en este caso, los anticoagulantes). El puntaje CHA2DS2-VASc calcula el riesgo de ataque cerebrovascular de los pacientes, y los puntajes HEMORR2HAGES, el riesgo de hemorragia mientras se usan anticoagulantes. Cuanto más altas son las cifras, mayor es el riesgo.

Dos pacientes con el mismo factor de riesgo de ataque cerebrovascular podrían tomar diferentes decisiones con respecto al uso de anticoagulantes según el riesgo de hemorragia que tengan. Este es un buen ejemplo de cuándo tiene sentido la toma de decisiones compartida.

Cambios en el estilo de vida

Aunque tenga AFib, nunca es demasiado tarde para hacer cambios en el estilo de vida que ayuden a reducir el riesgo de ataque cerebrovascular y mejoren su calidad de vida en general.

Actividad física. La actividad física tiene muchos beneficios, que incluyen:

  • Mejorar el funcionamiento del corazón y los pulmones
  • Mantener un peso saludable
  • Reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, presión arterial alta, diabetes y osteoporosis

Hable con el médico o enfermero antes de comenzar un programa de actividad física si se encuentra en alguna de las siguientes situaciones:

  • No ha estado activo últimamente
  • Tiene problemas de salud, como presión arterial alta
  • Está embarazada
  • Tiene más de 60 años

Deje de fumar. El cigarrillo es la principal causa de muerte evitable en los Estados Unidos. Provoca numerosas enfermedades, como cardiopatía coronaria y ataque cerebrovascular. Si fuma, quédese tranquilo: nunca es demasiado tarde para dejar.

CONSEJO: dejar de fumar es el paso más importante que puede tomar para mejorar la calidad y la expectativa de vida.

Ayuda para dejar de fumar

Controle el estrés. El estrés crónico se hace sentir en el cuerpo y puede provocar problemas de salud graves, incluso enfermedad cardíaca.

El estrés emocional repentino, en especial causado por enojo, puede desencadenar ataques cardíacos, arritmias e incluso muerte súbita (en especial en personas que ya tienen enfermedad cardíaca).

Consejos para controlar el estrés

Controle la presión arterial. La presión arterial sistólica superior a 120 es un factor de riesgo de ataque cerebrovascular. Seguir una dieta saludable, hacer ejercicio, controlar el estrés y no fumar lo ayudarán a controlar la presión arterial y a reducir el riesgo de ataque cerebrovascular o de complicaciones por AFib.

Consejos para controlar la presión arterial